viernes, 12 de febrero de 2010

El Malevo

Recitado Gaucho.

Yo no atrancaba la puerta
de mi rancho ni durmiendo...
para que?... si al lao de ajuera,
por malo que juece el tiempo
la enrrejaba de colmillos,
el coraje de mi perro.

Cimarrón, medio atigrao
lo hallé perdido en las sierras,
boquiando de agusanao
malo como manga é piedra,
tuve que traerlo enlazao
pa' curarle las bicheras.

Y ahí se quedó aquerenciao
compañero de horas lerdas
trotiando abajo el estribo
ni calculaba las leguas
y en donde aflojaba cincha...
se echaba a cuidar mis priendas.

Eso si... muy delicao
manosearlo ni le cuento
se ponía de ojo extraviao
y se le erizaba el pelo
con que tenia bien ganao
su apelativo....... ”El Malevo”.

Que animal capacitao
pa'l trabajo en campo abierto
había que verlo al mentao
trajinando en un rodeo
de ser cristiano clavao
que era dotor ese perro.

¿Yo echar tropilla al corral?
le chiflaba entre los dedos
Y embretao en el chiflido
Me los traíba clina al viento
Y era un abrojo priendido
A los garrones del trueno.

Una vez bandeando tropa
con mucha agua en el Río Negro
caí quebrao de un apretón
entre un remolino é cuernos
y me gano la mollera
la oscuridad y el silencio.

Cuando volví a abrir los ojos
cruzaba una nube el cielo
gemidos y lambetazos
llegaban como de lejos
redepente compriendí
medio me senté en el suelo
para entregarle las gracias
“hermano de ésta te quedo debiendo”
no me halla ni el pan bendito
si no me sacas “Malevo”
y una inmensa gratitud
se me atracó en el garguero.

Gueno, la cosa pasó
yo dentre pa'l casamiento
hice el horno, la cocina...
mi rancho estiró un alero
y en su chúcara clinera
charqueó el arroró y el rezo.

A los dos años
gateaba mi gurí sobre un peleo
o andaba por el guardapatio
priendido a la cruz del perro
ah!! porque él me le sacó
las cosquillas al Malevo.

Lo habrá tomao por cachorro
de su cría el pendenciero
le soportaba imprudencias
se priestaba pa' sus juegos
y ande amenazaba caerse
se le echaba bajo el cuerpo.

La cosa jue tan de golpe
que hasta me parece cuento
fue después de un mediodía
como pa' fines de enero
yo me había echao en el catre
pa' descabezar un sueño.

La patrona trajinaba
prosiando con el borrego
y un redepente aquel grito
como de terror ¡Rosendooo!
Y ya me pelé pa'l patio
Manotiando un caronero.

Ella estaba contra el horno
Tartamudeando en silencio
Tenía el guricito alzao
tembloroso contra el pecho
y avanzando agazapao
como una fiera... mi perro.

Enseñaba unos colmillos como puñales
los pelos se le habían puesto de un modo
que costaba conocerlo
y en la brasa de sus ojos
se habían quemao los recuerdos.

De un salto me le puse en frente
le pegue el grito ¡Malevo!
Le vi soltar una baba
¡Está rabioso Rosendo!
No te me acerques hermano
No te me acerques hermano
Echa pa' tras... echa pa' tras
¡¡¡Fuera perro!!!

Redepente me saltó
ladié pa' un costao el cuerpo
y sentí como la mano
le topaba contra el pecho
y cayó casi sin ruido
como una jerga en el suelo.

Cuando lo miré los ojos
se le habían puesto muy guenos
como dándome la gracias
se le acortaba el resuello
se arrastró .... lamió mis pieces
y me broto un lagrimeo.

No tenía pa' elegir
hermano tabas enfermo
fue por el cachorro sabes?
de no, no lo hubiera hecho !!
meneo la cola una vez, dos veces...
y quedó muerto.

Por eso es que desde entonces
no me gusta tener perro
y cuando voy de a caballo
me parece que lo siento
seguir abajo el estribo
trote y trote por el tiempo.



Osíris Rodriguez Castillo



Agazapao: Agazapado.

Agusanao: Agusanado.

Ajuera: Afuera.

Ande: Donde.

Aquerenciao: Aquerenciado.

Atigrao: Atigrado

Atrancaba: Cerrar con tranca.

Bicheras: Lastimadura infectada que presenta gusanos.

Boquiando: Muriendo.

Capacitao: Con capacidad.

Caronero: Daga de hoja muy larga.

Catre: Cama elemental.

Cimarrón: Animal salvaje.

Clavao: Sin duda.

Compriendí: Comprendí.

Costao: Costado.

Cristiano: Persona.

Chiflaba: Silbaba.

Chiflido: Silbido.

Dentre: Entré.

Descabezar un sueño: Conciliar un sueño.

Dotor: Médico.

é: De.

Echao: Acomodado sobre.

Enlazao: Enlazado, atado con el lazo.

Ganao: Merecido.

Garguero: Garganta.

Gueno: Bueno.

Gurí: Niño.

Guricito alzao: Niño en brazos.

Jerga: Pieza de lana que se utiliza para ensillar los caballos.

Jue: Fue.

Juece: Fuera

Lao: Lado.

Legua: Unidad de medida equivalente a 5 kilómetros.

Me pelé pa'l...: Salí rápido para el...

Mentao: Mentado, conocido, popular.

Ojo extraviao: Expresión en los ojos de gran ira o locura.

Pa´: Para.

pa'l: Para el.

Pieces: Pies.

Priendas: Prendas.

Priendido: Prendido, tomado, asido.

Priestaba: Prestaba.

Quebrao: Quebrado, fracturado.

Quemao: Quemado.

Quemao los recuerdos: Olvidado, perdido la memoria.

Redepente: De repente, sorpresivamente.

Tabas: Estabas.

Tomao: Tomado, creído como.

Traíba clina al viento: Traía rápidamente..

Tranca: Madera que atraviesa la puerta del lado de adentro e impide que sea abierta del exterior.

Trotiando: Trotando
.

viernes, 5 de febrero de 2010

Características de la Raza

Apariencia General: Típicamente molosoide braquiocefálico concavilíneo. El dogo de Burdeos es un perro muy poderoso, cuyo cuerpo es bien musculado y de conjunto armonioso.

El cuerpo está más bien pegado al suelo, es decir, que la distancia entre el esternón y el suelo es ligeramente inferior a la altura del pecho.

Este es un perro fornido, atlético, imponente y de aspecto muy disuasivo.

Temperamento y Comportamiento: Como antiguo perro de combate, el Dogo de Burdeos es un buen perro guardián, lo cual asume con vigilancia y un gran valor, aunque sin agresividad.

Es buen compañero, se muestra muy apegado a su amo y es bien afectuoso.

Es tranquilo, equilibrado, y muestra un alto grado de respuesta excitativa (reacción).

Por lo general, el macho tiene un carácter dominante.

Cabeza. Región Craneal: Es voluminosa, angulosa, ancha, bastante corta, y de forma trapezoidal, vista de frente y desde arriba.

Los ejes longitudinales del cráneo y de la región frontal son convergentes (hacia el frente).

Región Craneal: En los machos, el perímetro del cráneo, calculado a nivel de la parte mas ancha, corresponde aproximadamente a la altura a la cruz.

En las hembras, puede ser ligeramente inferior. Su volumen y su forma son consecuencia del gran desarrollo de los huesos temporales, de los arcos supraciliares, de los arcos cigomáticos y de la distancia entre las ramas del maxilar inferior.

La región superior del cráneo es ligeramente convexa, de un lado a otro.
La depresión nasofrontal (stop) es bien marcada, y junto con la caña nasal forma un ángulo casi recto (95 a 100grados).

La depresión frontal es profunda, atenuándose hacia la extremidad posterior de la cabeza.

La frente domina la cara; sin embargo, es mucho mas ancha que alta.

La cabeza está surcada de arrugas simétricas a cada lado del surco medio.
Estas arrugas profundas e irregulares son móviles, dependiendo de si el perro está atento o no.

Región Facial Trufa: Es ancha, con las ventanas de la nariz bien abiertas, y bien pigmentada según la máscara.

Se acepta la trufa levantada, pero no hundida hacia la cara.
Hocico: Es fuerte, ancho, grueso, aunque no abultado debajo de los ojos.

Es bastante corto; el perfil superior es ligeramente cóncavo, con pliegues poco marcados. Ya que su amplitud disminuye a penas hasta su extremo, visto desde arriba presenta por lo general la forma de un cuadrado.

Con relación a la región superior del cráneo, el margen de la cañal nasal forma un ángulo bien obtuso y abierto hacia arriba.

Cuando la cabeza está en posición horizontal, el extremo del hocico, que es truncado, grueso y ancho en la base, se encuentra al frente de una línea vertical tangente a la cara anterior de la trufa.

Su perímetro equivale aproximadamente a dos tercios del de la cabeza. Su longitud se sitúa entre un cuarto y un tercio de la longitud total de la cabeza, calculada desde la trufa hasta la cresta occipital. Medidas límites (más de una tercera parte y menos de una cuarta parte de la longitud total de la cabeza), son aceptadas, aunque se encuentra entre estos extremos.

Mandíbulas: Son muy fuertes y anchas. El perro presenta prognatismo inferior (esto es característico de la raza). La cara posterior de los incisivos inferiores se presenta hacia el frente, y no está en contacto con la cara anterior de los incisivos superiores.

La mandíbula inferior se encorva hacia arriba. La barbilla está bien marcada, y no debe ni sobrepasar exageradamente el labio superior, ni estar cubierta por éste.

Dientes: Son fuertes, en particular los caninos. Los caninos inferiores están separados y ligeramente doblados.
Los incisivos están alineados, en particular sobre la mandíbula inferior, donde forman una línea aparentemente recta.

Labio Superior: Es grueso, moderadamente colgante y retráctil.

Visto de perfil, presenta una línea inferior redondeada. Cubre la mandíbula inferior sobre los lados. Al frente, el borde del labio superior está en contacto con el inferior y luego desciende a cada lado formando una V invertida ensanchada.

Mejillas: Salientes, a causa de un gran desarrollo muscular.

Ojos: De forma ovalada; bien separados. El espacio entre los ángulos internos de los párpados equivale a casi dos veces la longitud del ojo (abertura parpebral). La mirada es franca. La conjuntiva no debe ser aparente. El color va del avellana al pardo oscuro para los dogos con máscara negra. En los perros con máscara marrón, o sin máscara, se acepta un color menos oscuro, aunque esto no es deseable.

Orejas: Son relativamente pequeñas y de color un poco mas oscuro que el pelaje. En el área de la implantación la base anterior está ligeramente levantada. Las orejas deben ser caídas, aunque no deben colgar flojas; el borde anterior debe tocar la mejilla cuando el perro está atento. El extremo inferior es ligeramente redondeado, y no debe sobrepasar el ojo. La implantación es bastante alta, a nivel de la línea superior del cráneo, acentuando aún mas su anchura.

Cuello: Es fuerte, musculado, casi cilíndrico. Su piel es amplia, floja y flexible. Su circunferencia media es casi igual a la de la cabeza. Está separado de la cabeza por un surco transversal poco acentuado y ligeramente curvo. El perfil superior es ligeramente convexo. La papada, que está bien marcada, comienza a nivel de la garganta, formando pliegues que llegan hasta la región pectoral sin caer en forma exagerada. El cuello, bien ancho en la base, se funde armoniosamente con los hombros.

Cuerpo
Línea Superior: Es bien firme; la espalda debe ser amplia y musculada, la cruz bien marcada, el lomo amplio, bastante corto y sólido. La grupa debe ser moderadamente oblicua hasta el nacimiento del rabo.
Pecho: Es poderoso, largo, alto, amplio y desciende más abajo del codo. La región pectoral es amplia y fuerte, su margen inferior es convexo hacia abajo. Las costillas son bien largas y arqueadas, aunque no en forma de tonel. La circunferencia del pecho debe ser de 0,25 m a 0,35 m superior a la altura a la cruz.
Línea inferior: Arqueada desde el pecho, que es bien profundo, hasta el vientre, que es bastante levantado y firme; ni caído, ni agalgado.
Rabo: Es bien grueso en la base. Preferiblemente la punta debe alcanzar el corvejón, aunque sin sobrepasarlo. Se presenta bajo, y no está ni doblado, ni anudado, sino suelto. Durante el reposo se presenta caído; se levanta por lo general de 90grados a 120grados en relación a esta posición cuando el perro está en acción, sin doblarse sobre la espalda, ni enroscarse.

Extremidades Anteriores: Son de huesos fuertes; miembros bien musculados.

Hombros: Fuertes, de músculos salientes. La oblicuidad del omoplato es de unos 45¼ sobre la horizontal. El ángulo de la articulación escápulo-humeral es de un poco mas de 90¼.
Brazos: Bien musculados.
Codos: En el eje del cuerpo; ni demasiado pegados a la pared toráxica, ni vueltos hacia afuera.
Antebrazos: Vistos de frente, son rectos, o un poco inclinados de afuera hacia adentro, de manera que se acercan ligeramente al plano medio, sobre todo en los perros de pecho muy ancho. Vistos de perfil, son verticales.
Articulación metacarpiana: Fuerte.De perfil, es ligeramente inclinada.Vista de frente, se presenta a veces algo hacia afuera para compensar la leve inclinación del antebrazo hacia adentro.
Pies: Fuertes; los dedos están bien juntos y las uñas son curvas y fuertes. Las almohadillas son bien desarrolladas y flexibles. El dogo es digitigrado, a pesar de su peso.
Extremidades posteriores: Son robusas y de huesos fuertes; buenas angulaciones. Vistas desde atrás, son bien paralelas y verticales, dando la impresión de fortaleza, aún cuando el cuarto trasero sea ligeramente menos ancho que el delantero.
Muslos: Muy bien desarrollados y gruesos, de músculos aparentes.
Rodillas: Se encuentra en un plano paralelo al plano medio, o ligeramente fuera del mismo.
Piernas: Son relativamente cortas, musculosa; se extienden hasta abajo.
Corvejones: Corto, vigoroso, de ángulo moderadamente abierto.
Metatarso: Robusto; no presenta espolones. Pies: Son un poco más largos que los anteriores; los dedos están juntos.
Movimiento: Es bastante ágil, para un molosoide. Durante el paso, el movimiento es amplio y suelto, a ras del suelo. Las extremidades posteriores tienen un buen impulso, y las anteriores muestran gran amplitud de movimientos, sobre todo durante el trote, que es el movimiento preferido. Cuando el trote se acelera, la cabeza tiene tendencia a bajarse, la parte superior se inclina hacia adelante, los pies delanteros se acercan al plano medio, logrando aun gran alcance delantero del terreno. Pequeño galope con un desplazamiento vertical bastante notable. El perro es capaz de alcanzar una gran velocidad rodando a ras del suelo en distancias cortas.
Piel: Gruesa y suficientemente amplia.
Pelo: Es fino, corto y suave al tacto.
Pelaje: Color es dentro de toda la gama de los leonados, del caoba al isabela. Una buena pigmentación es muy valorizada. Las manchas blancas poco extendidas se aceptan en la región pectoral y en las extremidades de los miembros.
Máscara:
  1. Máscara negra: A menudo es poco extendida, y no debe llegar hasta al cráneo. Puede estar acompañada de un leve color carbonado sobre el cráneo, las orejas, el cuello y la parte superior del cuerpo. En este caso la trufa es negra.
  2. Máscara marrón: (antiguamente se le conocía como rojo o bistre), en este caso la trufa es marrón, así como también el borde de los párpados.
  3. Sin máscara: El pelo es leonado; la piel tiene apariencia roja (también se le conocía antiguamente como "máscara roja"). En este caso la trufa es rojiza, o rosada.
Tamaño: Debe corresponder aproximadamente al perímetro cefálico.
  • En los machos: 60 a 68 cm a la cruz.
  • En las hembras: 58 a 66 a la cruz. Se tolerará 1 cm de menos, y 2 cm de más.
Peso:
  • Machos: Por lo menos 50 kg.
  • Hembras: Por lo menos 45 kg.
Faltas Graves:
  • Hiperagresivo, o temeroso.
  • Cabeza corta y redonda, con ojos saltones.
  • Hipertipo bulldog (cráneo chato, la caña nasal mide menos de 1/4 de la longitud total de la cabeza).
  • Desviación lateral notable de la mandíbula.
  • Incisivos siempre visibles, aún cuando la boca esté cerrada.
  • Espalda arqueada (convexa).
  • Rabo que presenta vértebras unidas, pero que no está desviado.
  • Pies delanteros tornados hacia adentro, aunque sea levemente.
  • Pies delanteros exageradamente tornados hacia afuera.
  • Muslos planos.
  • Angulo del corvejón demasiado abierto (angulación recta).
  • Ángulos demasiado cerrados, perro debajo de si mismo por detrás.
  • Corvejón de vaca, o en tonel.
  • Paso "de muleta" en zancas, o balanceo marcado en la parte posterior.
  • Jadeo excesivo; respiración gutural.
  • Color blanco en la extremidad del rabo, o sobre la región anterior de las extremidades, sobre el carpo, y el tarso.

Faltas Eliminatorias:

  • Cabeza larga y estrecha, con una depresión naso -frontal poco acentuada, y una cañal nasal que mide mas de 1/3 de la longitud total de la cabeza (cabeza que se aparta del tipo).
  • Cañal nasal paralela a la línea superior del cráneo, o inclinada. - Cañal nasal abultada.
  • Torsión de la mandíbula.
  • Dogo que no presenta prognatismo inferior.
  • Caninos constantemente visibles, aún con la boca cerrada.
  • Lengua constantemente visible, aún con la boca cerrada.
  • Rabo al mismo tiempo anudado y desviado hacia el lado, o torcido (en forma de tirabuzón).
  • Rabo atrofiado.
  • Antebrazo torcido, con una región metacarpiana muy hundida.
  • Angulo del corvejón abierto hacia atrás (tarso desviado hacia el frente).
  • Color blanco sobre la cabeza, o sobre el cuerpo. Pelaje de otro color que no sea leonado.
  • Defecto que incapacita en forma notable.

Nota: Los machos deben tener dos testículos de apariencia normal completamente descendidos en el escroto.

El Noble Gladiador

El Dogo de Burdeos, junto con el Mastín Napolitano y el Mastiff Inglés forman el clásico conjunto de Molosos ligado con los desaparecidos Mastines Asiáticos, aunque existen notorias diferencias entre ellos.

Estos Mastines, utilizados dos milenios antes de J. C. en jaurías de guerras por los asirios y más tarde por egipcios y griegos, fueron llevados de Oriente a Occidente por el Imperio Romano quien los llamó "Canis pugnaces" (Perros de combate).

Fueron empleados como combatientes en las guerras y como guardianes en la paz. Fueron ellos los que dieron origen a las diversas Razas de Molosos modernos que se conformaron según la preferencia de los nativos en las regiones donde se asentaron. Era frecuente verlos cuidando haciendas, y por la noche, a diferencia de los perros pastores, no solo delataban sino que enfrentaban con éxito a los lobos.



En pleno siglo XVII la burguesía acomodada y la clase social dirigente los adopta para su custodia, cosa que resulta nefasta para la raza, pues la Revolución Francesa aniquila a los amos en unión con sus bravos guardianes; conservándose aún leyendas de heroicas y asombrosas defensas de castillos y de amos decapitados.

Los pocos que conservó el pueblo los tilda de feroces y comienza a utilizarlos, tal vez por ignorancia o por crueldad, como perro para combates. No solo deben pelear entre sí, sino con lobos y osos como antaño, pero esta vez como espectáculo y por dinero. Las peleas son muy populares en los barrios de París, y clandestinamente siguieron hasta la Primera Guerra, dejando aún en el recuerdo de viejos parisinos el nombre de perros excepcionales en esos atroces torneos donde mostraron el valor y el temple de un perfecto Gladiador.

En 1863 es presentado en la Primera Exposición Canina en París, y como consecuencia de su procedencia bordelés, se lo denomina Dogo de Bordeaux. Se destaca desde entonces su manto rojo y sobre todo su característica máscara de oscuro tono rojizo, su extraordinaria faz plena de arrugas, su ancho pecho y su magnífica musculatura.

He aquí un apretado resumen de su novelesca trayectoria, ya no es el bronco combatiente; su temperamento es de una gran mansedumbre, sin embargo aún conserva su seriedad. Es guardián por instinto de siglos y adiestrado le sobra iniciativa para la defensa. Su paciencia con los niños es propia de una Raza segura de sí misma, en ellos no brota un gesto histérico ni celoso.
Tal vez durante los momentos de reposo junto a su amo, entrecerrando los ojos, pase por su mente reflejos de su recio y duro pasado que le permite enfrentar con seguridad y serenamente su actual función.

"Aquel que logre el placer de tener a su lado un Dogo de Burdeos sentirá junto a sí a alguien que acompaño fielmente al Hombre en su Historia; en sus triunfos y en sus derrotas, en largas marchas al sol o en alertas noches junto al fuego; que ha sido amo y esclavo, y que ha forjado un carácter seguro y confiable. El Dogo de Burdeos no es un perro faldero o inseguro, ni tampoco un alocado y descontrolado guardaespaldas, él es un Noble Gladiador."

Los criadores han suavizado bastante el temperamento de este perro, dada su original ferocidad. Hoy en día, los Dogos de Burgos son muy buenos perros caseros, con un temperamento calmado.

Es extremadamente leal, paciente y devoto con su familia. Desconfiado de los extraños y abiertamente hostil ante ellos, es una de las mejores razas para vigilante y guardián.

La raza puede ser muy agresiva con otros perros, pero esto es solucionado con la socialización adecuada. Es muy importante presentarlo ante otros perros y animales desde que es cachorro. Aún así, puede que los machos no se lleven bien con otros machos, raramente los toleran.

A pesar de su fiera apariencia, el Dogo de Burdeos es muy delicado con los niños y los miembros de su familia, sin embargo, hay que tener en cuenta que es un animal poderoso y que no es recomendado para personas inexpertas, si tiene la oportunidad, tomará posesión del hogar.

Una vez que se ha establecido la jerarquía, el Dogo se revela como un excelente compañero de la familia, dulce como un gran tarro de miel y muy protector de sus humanos. Hay que tener cuidado cuando algún extraño para el perro se acerca a los niños, un Dogo no lo pensará dos veces para defender a sus humanos si piensa que alguien los amenaza, especialmente a sus cachorros humanos.


Errores Comunes de Educación

Errores que no se deben cometer
I.- El Juego

El juego es la forma en que los cachorros aprenden a relacionarse con el grupo, incluyendo los aspectos cinegéticos (la cacería).

Al encarar la relación, el juego determina quién tiene un rango superior, quién es líder y quién organiza la manada.
Pensemos cómo se desarrollan los juegos y la enseñanza en un grupo de lobos.

Cuándo el cachorro ha superado su primera etapa infantil, aproximadamente a los 3 meses de edad, debe iniciarse en las técnicas de caza y los roles sociales del grupo. Ambos aspectos están estrechamente relacionados, ya que el lobo es un cazador cooperativo, con una organización social que se manifiesta claramente durante la caza.

El primer paso en la introducción al arte de cazar se da cazando a un adulto. Un lobo adulto, generalmente el lobo alfa o líder, adopta el papel de víctima y los cachorros lo acosan y persiguen. Paulatinamente el líder agrega dificultades a la “clase”, tomando mayor distancia, escondiéndose, buscando terrenos más complicados.

El próximo paso es la utilización de un “reclamo de caza”. Los adultos han guardado a tal efecto un animal muerto, por ejemplo un conejo, y corren delante de los cachorros haciendo que éstos intenten atrapar la presa que ellos portan.

¿Cuál es el reclamo de caza en nuestros juegos con un cachorro?, si prestamos atención una pelota o un palo arrojado es “cazado” por nuestro perro... sí, al jugar con un objeto estamos haciendo que nuestro perro cace su juguete. Todo juego con objetos es un ritual de cacería en la mente de nuestra mascota.

He aquí la respuesta a muchos de los comportamientos indeseados de nuestros perros. ¿por qué algunos perros huyen de sus propietarios? , prescindiendo de aquellos casos en que nos encontremos a propietarios brutales que imprimen el temor de sus mascotas, muchas veces se trata de una conducta originada en una iniciación errónea a los juegos.

Es muy común que un amo juegue persiguiendo a su perro y es muy común que su perro adopte entonces el papel de líder en el juego, ya sea poniéndose él mismo en papel de presa o llevando un reclamo en la boca.

Lo correcto es SIEMPRE jugar con el cachorro siendo nosotros las presas. El cachorro debe invariablemente perseguir al amo. De esta manera en su mente será el amo el líder y él el alumno.

Puedes jugar con un reclamo de caza, sea un trapo, una pelota, un palo, o lo que sea, pero siempre debe ser el cachorro quién te persiga.

Si usas esté método de juegos, difícilmente tu perro tome el vicio de escapar.

II.- Sanitarios

Imaginemos que concurres a un sanitario para realizar tus necesidades fisiológicas, en un país en el cual se habla un idioma que no es el tuyo. Aparece una persona y comienza a increparte con un tono ofuscado algo que no puedes comprender ya que, como dijimos, esta persona habla en otro idioma.

Inmediatamente interrumpes lo que estabas haciendo y abandonas el sanitario.

La pregunta es ¿Qué es lo que quiso decir esa persona? La respuesta que vas a encontrar inmediatamente es que esta persona te regaño por haber realizado tus necesidades fisiológicas. No vas a interpretar que el problema era que no podías usar ese sanitario, vas a focalizar la prohibición en el acto fisiológico en sí.

¿Qué es lo que harás de aquí en más? Lo primero que harás será evitar tus necesidades fisiológicas. Soportarás el mayor tiempo posible las mismas. Pero cuando ya no puedas soportarlo más, tratarás de hacerlas en un momento en que esta persona no te vea, ya sea en su ausencia o a escondidas, sea en el mismo sanitario o en cualquier otro lado, en cualquier rincón donde encuentres un escondite.

Vamos ahora a ubicarnos en el pensamiento de tu perro. Supongamos que tu perro orina la alfombra. Lo descubres en este acto y lo regañas fuertemente por haber orinado la alfombra, recordemos que le estás hablando en un idioma que el no entiende, sólo comprende tus gestos corporales y faciales de agresividad. Lo que tu perro interpretará no es que lo prohibido es orinar la alfombra, sino que lo prohibido es el acto de orinar en sí. Como respuesta a esto de aquí en más tu perro evitará orinar. Lo hará todo el tiempo que le sea posible. Pero cuando ya no soporte más orinará a escondidas, ya sea en un rincón, en otra habitación, o aprovechando tu ausencia, e incluso podrá hacerlo sobre la misma alfombra a condición de que no estés presente.

El problema que tenemos ahora es que tu perro tratará siempre de orinar fuera de tu presencia, esto te priva de la posibilidad de corregirlo en el futuro, con lo cual, lejos de haber corregido el inconveniente inicial, hemos agravado la situación. Ya que mientras cachorro realice sus actividades sanitarias fuera de tu presencia, no estarás en condiciones de enseñarle cual es el lugar correcto para hacerlo.

Esto es lo que se hace generalmente con los perros. Se lo confunde de tal manera que el cachorro termina haciendo sus necesidades fisiológicas siempre que fuera de la vista del amo.
La interpretación que el dueño hace de todo esto, es que el cachorro sabe que no debe orinar la alfombra, y por lo tanto siempre lo hace a escondidas, como si lo hiciera con culpas.

Como nosotros pusimos un ejemplo, de qué es lo que interpretaríamos nosotros si estuviéramos en lugar del perro, cuando hablamos de concurrir a un sanitario en el cual nos regañan en otro idioma, ahora sabemos que es lo que está pasando por la cabeza del perro.

La idea es que jamás se debe regañar a un perro por orinar, y no importa el lugar donde no haga, porque el perro interpretará que el regaño se debe al acto en sí de orinar, y no al lugar en el cual lo está haciendo. De la misma manera que nos habría ocurrido a nosotros en aquel sanitario de ese remoto país en donde se habla una lengua distinta a la nuestra, la cual no comprendemos en absoluto.

Lo que se debe hacer es trasladar con total amabilidad al cachorro al lugar en el cual sí puede orinar. Pero siempre con amabilidad y sumo cuidado. Debemos aprender a manejarnos con el lenguaje canino, aplicar las técnicas adecuadas, que requieren paciencia, pero que son las que nos harán llegar más rápidamente a nuestro objetivo. Si no actuamos de esta manera el cachorro de aquí en más realizará todas sus necesidades fuera de nuestra presencia y será muy difícil poder corregirlo.

El cachorro orina porque es una necesidad fisiológica. Regañarlo cuando está orinando es regañarlo por el acto de orinar en sí. El cachorro no interpretará que el regaño es por el lugar donde orina, sino por el hecho de estar orinando. Interpretará que está prohibido orinar, y como no puede sobrevivir si no orina lo hará a escondidas.
Nunca jamás se debe regañar al cachorro cuando está orinando, porque de hacerlo así el problema se prolongarán por mucho más tiempo del que debiera.

III.- Llamadas

Es bastante común que el perro se escapa cuando lo llaman y cuanto más los llaman más se escapa. El perro sabe que está actuando mal, ya que está como asustado, como si sintiera culpa por lo que está haciendo. Luego el perro huye, cruza a la calle, se refugia en su casa, como si supiera que lo que hizo estaba mal hecho.

Esto es lo que piensa mucha gente. Ahora vamos a analizar qué es lo que ocurre en la mente del perro.

Supongamos que yo al perro quiero enseñarle a “no venir”. Lo primero que debo hacer es decirle al cachorro "no vengas" y cuando el perro venga lo regaño.

De esta forma el perro asocia que la expresión "no vengas" significa que no debe acercarse a mí, puesto que luego de esa expresión su acercamiento desembocó en la experiencia negativa de mi regaño o castigo.

Ese mismo método es el que aplican muchos propietarios de perros para enseñarle a venir cuando lo llaman. La diferencia está en que en lugar de decir "no vengas" le dicen "ven aquí".

Si yo llamo al perro diciéndole "ven aquí " y cuando acude ante mí lo regaño por demorarse, el perro no va a asociar esa experiencia negativa con el hecho de haberse demorado en venir, sino con el hecho en sí de haber acudido a mi lado. El mecanismo es simple: digo " ven aquí ", el cachorro se acerca, y como resultado lo regaño.

La asociación simple que hace su cerebro es que “ven aquí” significa que no debía acercarse mí.

Este es uno de los principales errores que son muy difíciles de corregir en el futuro. Porque el perro acaba de aprender algo, ha aprendido que "ven aquí" significa que no debe acercarse. Esto es lo que ha aprendido con el método de enseñanza que empleó el amo. De aquí en más ya no hay que enseñarle algo, sino revertir lo que ha aprendido por habérselo enseñado mal, por haber empleado un método inadecuado.

Es muy distinto enseñarle un perro que no sabe nada a tener que corregir y reeducar lo que ha aprendido de forma errónea.

Debemos ponernos en el lugar del perro. El perro ante la llamada cruza la calle, se esconde la casa, actúa como si sintiera culpas por haber hecho algo mal. El perro hace esto porque no comprende cuál es el motivo por el cual el dueño sigue disgustado, ya que ha obedecido, ha obedecido a lo que él ha aprendido de acuerdo con un método erróneo.

El cachorro está convencido de que la orden significaba que tenía que alejarse y no comprende cuál es el motivo por el cual el dueño sigue disgustado.

Si yo deseo que el cachorro acuda ante mí cuando lo llamo, debo asegurarme de que asocie el acto de acudir cerca mío con una sensación de placer, de bienestar. Debe relacionar el acto de acudir ante mí con una felicitación, con una aprobación. Y si el perro se demoró mucho para llegar yo no tengo que regañarlo por haberse demorado, porque se requeriría de toda una explicación de tiempos que está más allá de la comprensión del perro. Yo debería poder explicarle al cachorro que lo estoy regañando, no por haber acudido, sino por haber tardado en acudir, algo que es absolutamente incomprensible para la mente canina.

Otro error es estar enojado cuando lo estoy llamando. Con la idea de tratar de expresar una actitud de autoridad, muchos propietarios llaman a su cachorro demostrando severidad. Y si el perro demora un poco en acudir esta severidad se transforma en disgusto, en enojo. Entonces le estamos dando un mensaje inequívoco de agresión, porque todos mis gestos corporales le están indicando que estoy a punto de agredirlo, mi postura denota ese estado de disgusto amenazante, con lo cual no estoy invitándolo a acercarse, por el contrario, estoy diciéndole claramente que la frase "ven aquí" significa que no debe acercarse bajo ningún punto de vista. Si a todo esto le sumamos que cuando efectivamente el cachorro que se acerca se lo regaña o castiga, acabo de cometer el peor error en la educación del mismo, error que será muy difícil de corregir en el futuro.

De aquí en más corregir esta situación demandará mucho esfuerzo, tiempo y si pienso que contratar a un adiestrador profesional demandará mucho dinero. Todo esto por algo que de haber hecho las cosas bien desde un principio había sido muy fácil de evitar.

No se trata de que el cachorro cuando huye y se esconde en el hogar lo haga porque siente culpas por haber hecho algo malo, los que deberíamos sentir culpas somos nosotros por haber empleado un método de educación ABSOLUTAMENTE IRRACIONAL. Lo hemos confundido de una manera grotesca.

Lo que debemos hacer es aprender a manejarnos con el lenguaje canino, aprender a comunicarnos con el cachorro, a dar mensajes claros, inequívocos, lógicos y simples para una mente canina que tiene mecanismos también simples.

Aprender a comunicarnos de manera efectiva, ya que de otra forma estoy tratando de hacerle entender las cosas mediante un discurso largo, ético, complejamente verbal, que está absolutamente fuera del alcance del entendimiento canino.

Lo que quiero decirte en resumen con todo esto es que no cometas nunca este error, cuando llames al perro debes estar en una posición de absoluta amabilidad, debes estar invitándolo a acercarse, ya que esa es tu intención, entonces todo tu cuerpo y tus gestos deben dar un mensaje de amabilidad.

Estamos aquí hablando de un cachorro que no se acerca por temor, que aún no ha aprendido nada, es algo absolutamente distinto a cuando notamos que el cachorro no se acerca porque se distrae, o porque sencillamente tiene un temperamento dominante e independiente. En este caso debemos aprender a leer cuales son las causas de su comportamiento para actuar en consecuencia con los métodos adecuados.

IV.- Cuándo comenzar el adiestramiento .

Antiguamente, la tendencia era adiestrar los perros en edad juvenil, es decir entre los siete u ocho meses. Es así que todavía se sigue creyendo que antes de esa edad el cachorro no debe ser educado.

Es muy común escuchar decir a los propietarios de un cachorro "ahora lo dejo que haga lo que quiera, cuando llegue la edad de adiestrarlo se transformará en un perro educado..."

Seguir pensando de esta manera sería como si pretendiéramos no educar a nuestros hijos hasta que llegaran a la adolescencia, dejándolos actuar a su antojo y pretendiendo que toda su educación comience en la universidad.

Los animales gregarios, y los perros lo son, comienza su educación a muy temprana edad en su estado natural. Por supuesto que no se va a enseñar a saltar entre un aro de fuego a un cachorro de tres meses de edad, pero las pautas de conducta, la jerarquización, las normas básicas de organización en grupo, les son impuestas mediante juegos y mediante límites en sus primeras incursiones al corazón de la manada.

Se quiera o no, el cachorro está aprendiendo aún cuando no le estamos impartiendo una educación programada. Vamos a poner un ejemplo:

Uno de los gestos caninos de invitación al juego es el manotazo. Se trata de un gesto similar al zarpazo felino, sólo que en el caso de los caninos, cuyas manos no poseen garras, este es un gesto de amistad, de incitación a la acción corporal lúdica.

Entre los primates, incluido el hombre, el manotazo es un gesto de agresión.

Cuando un cachorro salta sobre su amo, lo hace en principio buscando su rostro con la intención de pedir comida. Esto es así debido a que los adultos transportan el alimento para los cachorros en sus estómagos, el que luego regurgitan cuando los cachorros lamer sus fauces. Entonces cuando el cachorro se abalanza sobre el amo lo hace con la intención de lamer su rostro repitiendo esa conducta estereotipada infantil de requerir a alimentos a un adulto.

La persona reacciona tratando de apartarlo con sus manos, lo empuja, lo manotea, en un gesto primate de agresión, pero para el lenguaje canino el manotazo es una invitación al juego, con lo cual lejos de abandonar su actitud el cachorro es incitado a continuar saltando sobre el propietario.

Esto que acabamos de mencionar no es ni más ni menos que un acto de educación. El amo le está enseñando al cachorro a que se abalancé sobre el cada vez que se presente. Lo cual no resulta nada cómodo ni divertido cuando se está cambiado de ropa para ir a una fiesta.

El veredicto de una mente ignorante sería: “Este cachorro de grande será agresivo dado que siempre está buscando morder mi rostro”.

Como podemos observar es imposible que el cachorro no aprenda cosas ya que se encuentra en una edad para aprender.

Pero si no le damos una educación debidamente programada, lo que aprenderá serán solamente vicios. Llegada la edad de en que supuestamente debería ingresárselo a un programa de adiestramiento convencional, que según esta antigua teoría será a los siete u ocho meses de vida, el cachorro habrá aprendido tantos malos hábitos que casi el 100% del esfuerzo en su adiestramiento serán consumidos sólo para corregir lo que se haya mal enseñado durante la infancia.

Es más fácil educar que corregir.

Lo que se ha aprendido en la primera infancia quedará tan firmemente grabado que su corrección nunca será 100% satisfactoria.

jueves, 4 de febrero de 2010

Lenguaje Canino

Hay que tener en cuenta las características del perro antes de hacer cualquier interpretación, recuerden que hay razas con orejas y rabos amputados, orejas extremadamente caídas, parpados de "Ojitos tristes" y muchas otras características que podrían complicarnos a la hora de saber lo que realmente está pensando el perro.

Lenguaje corporal canino.
1.- Los sonidos
a.- Ladridos

Ladridos continuos y rápidos, en tono intermedio: Alerta. Problemas. Alguien entra en nuestro territorio.

Ladridos continuados y lentos, en tono bajo: Intrusos o peligro cercano. Preparados para defenderse.

Ladridos rápidos y con pausas cada 3 o 4: Aviso de problemas acercándose, y petición al jefe de la manada que investigue que pasa.

Ladridos prolongados e ininterrumpidos, con intervalos largos entre cada uno: Estoy solo y necesito compañía. Suele ocurrir cuando un perro lleva aislado mucho tiempo.

Uno o dos ladridos agudos y breves en tono intermedio: Es el saludo más habitual.

Un ladrido agudo y breve, en tono bajo: ¡Ya basta! Indica molestia.

Ladrido breve en tono alto: Indica sorpresa. Si se repite dos veces significa "¡Mira esto!". Si es más largo es una llamada. Muchos perros lo usan cuando quieren salir a la calle. En tono medio expresa alegría.

Aullido o ladrido muy breve en tono alto: ¡Ay!. Respuesta a un dolor repentino.
Aullidos repetidos a intervalos regulares: Muestra de un dolor intenso o respuesta a algo que les asusta.

Ladrido entrecortado en tono medio: Petición de jugar.

b.- Gruñidos

Gruñido suave en tono bajo: Gruñido de amenaza. Conviene apartarse y dejar espacio al perro.

Gruñido que termina en ladrido, en tono bajo: Disposición a pelear. Si se presiona al perro, atacará.

Gruñido que termina en ladrido, en tono alto: Perro inseguro que preferiría no pelear, pero que atacará si no se le deja en paz.

Gruñido intenso sin enseñar los dientes: Suele oírse cuando juegas con el perro. Está simulando un ataque en broma e indica que se está divirtiendo. Suele intercalarse con ladridos entrecortados.

c.- Otros sonidos:

Gimoteos suaves: Indican dolor o temor.

Gemidos prolongados e intensos: "dame..." o "quiero...". Pretende llamar la atención. O está esperando que le des de comer o le saques de paseo.
Suspiro: Indica satisfacción si los ojos están semicerrados. Si están abiertos es una señal de decepción porque no ha ocurrido algo que el perro esperaba.

Rugido: Llamada a la caza.

Ladrido-aullido: El perro lo produce cuando se siente solo y busca compañía.

Aullido: "Estoy aquí" o "Este es mi territorio". Un perro seguro de si mismo aullará para mostrar su presencia.

Jadeo: Suele indicar excitación.

2.- Orejas

Orejas erguidas y orientadas hacia delante: Muestran atención, o que están estudiando una situación nueva. Si se acompañan de ladeos de la cabeza hacia los lados y con la vista fija (por ejemplo cuando les hablas) puede significar tanto "esto es muy interesante", como "¿Sabes que? no te entiendo nada" y tiene que ver con la contemplación de un nuevo acontecimiento. Por el contrario, si van acompañadas de morro arrugado y enseñar los dientes, es una amenaza de ataque por parte de un animal decidido.

Orejas vueltas hacia atrás y paralelas a la cabeza: Suele asociarse con cualquier tipo de desafío. Algunos perros las colocan así al caminar o correr, pero en este caso no tienen un significado especial.

Orejas orientadas ligeramente hacia atrás: "Esto no me gusta nada". El perro puede estar dudando entre atacar o huir. Equivalen a una mirada de sospecha.

3.- Cola

Extendida horizontalmente pero no tiesa: Es un signo de atención. El perro está viendo algo interesante.

Extendida horizontalmente y tiesa: Toma esta posición al enfrentarse el perro contra un posible intruso o desconocido. Significa "Vamos a ver quien manda aquí".
Cola erguida: Es un signo de autoridad de un perro que se muestra dominante.

Cola erguida y curvada sobre la grupa: Indica confianza, control y autodominio.

Cola ligeramente baja pero apartada de las patas traseras: El perro está tranquilo y relajado.
Cola hacia abajo y cercana a las patas traseras: Si las extremidades están rígidas y agita levemente la cola, indica "no me siento bien". Si las patas están ligeramente flexionadas es una muestra de que el perro siente una leve inseguridad, normalmente cuando está en un lugar desconocido.

Cola oculta entre las patas: Temor o sumisión. El perro tiene miedo a que le hagan daño, o bien, en presencia del miembro dominante de la manada, expresa que "Estoy de acuerdo con que tu mandes y no voy a desafiarte".

Movimientos de la cola

Agitación leve: Suele indicar saludo.

Agitación trazando círculos amplios: "Me caes bien". Cuando dos perros juegan a pelear, este movimiento de la cola confirma que solo están jugando.
Agitación a ritmo lento: Cuando estás adiestrando al perro, esto significa "Estoy intentando entenderte; quiero saber qué dices pero no acabo de entenderlo". Cuando por fin lo entiende, el movimiento se acelera y aumenta en amplitud.

4.- Ojos

La mirada expresa dos intenciones, ambas relacionadas con la autoridad o la sumisión.

Mirada directa y fija: Desafío, o respuesta al desafío por parte del perro dominante.

Ojos entornados: Respuesta de un perro sumiso ante un reto. Aceptación de la sumisión.

5.- Hocico

Boca relajada y entreabierta, lengua poco visible: Equivale a una sonrisa entre las personas.

Bostezo: En los perros indica estrés o tensión. El perro está tenso o inquieto.
(Exceptuando cuando el perro recién se despierta, o se va a dormir).

Boca cerrada, labios levantados enseñando los dientes: Primera señal de amenaza.

Boca entreabierta, labios levantados enseñando los incisivos, hocico fruncido: Segunda señal de amenaza. Si se presiona al perro, responderá con un ataque.

Boca entreabierta, labios levantados enseñando los incisivos y las encías, hocico fruncido: Precede a un ataque inmediato. Si alguna vez se encuentran ante un perro así, nunca se debe salir corriendo. Está tan tenso que el menor movimiento por nuestra parte provocará el ataque. Hay que bajar la mirada (mostrar sumisión), entreabrir la boca, SIN MOSTAR LOS DIENTES y retroceder con lentitud.

Cualquier expresión de amenaza, con la comisura de los labios estirada hacia atrás: Muestra un componente de temor en el perro. Aún puede atacar, pero también puede huir si se siente agredido. Podría significar: "Te tengo miedo, pero puedo atacar si me obligas".
6.- El cuerpo

Perro agachado, patas delanteras extendidas, lomo erguido, cabeza cercana al suelo: Invitación a jugar.

Posición erguida y relajada, orejas erguidas no adelantadas, cabeza alta, boca entreabierta, cola baja y relajada: Perro relajado y contento.

Perro erguido ligeramente inclinado hacia delante, orejas hacia delante, cola erguida, ojos muy abiertos y boca cerrada, miembros rígidos: Perro en estado de alerta. Posición de mostrar autoridad.

Perro erguido ligeramente inclinado hacia delante, orejas hacia delante, cola erguida y erizada, ojos muy abiertos, hocico arrugado, pelo erizado, miembros rígidos: Perro muy dominante, amenazando atacar si se le desafía.

Posición ligeramente inclinada hacia atrás, pelo erizado, orejas hacia atrás, cola entre las piernas, hocico arrugado enseñando los dientes: Perro asustado pero dispuesto a atacar si se le provoca.

Posición agachada, mirada baja, orejas hacia atrás, cola entre las piernas, pelo no erizado, pata levantada: Todo son señales de sumisión para evitar peleas. En sumisión total, además se tumba sobre la espalda, mostrando el estómago y la parte inferior del cuello. Muchos perros lo hacen voluntariamente ante el líder de la manada. Si el perro se tumba para que le rasquemos la barriga, lo que hace es aceptar que nosotros somos el jefe.

Colocar la cabeza o la pata sobre el lomo de otro perro: Gesto de autoridad. Indica: "Aquí mando yo".

Agarrar objetos con la boca: Por ejemplo, llevar la correa entre los dientes al pasear, o sujetar la mano del dueño con la boca. Vendría a ser algo como "Yo te llevo a ti de paseo" Es un desafío de poder y puede indicar que el perro no acepta al ser humano como líder de la manada. Mucho cuidado con consentirle esas actitudes.

Colocar la pata en la rodilla del dueño: "Hazme caso" Petición de atención.

Revolcarse sobre el lomo y frotarlo en el suelo, frotar el hocico y el pecho contra el suelo: Perro muy satisfecho y contento. Normalmente lo hacen antes o después de alguna actividad placentera.

Rascar el suelo, arrancar hierba con las patas: El perro tiene unas glándulas que dejan un olor único y distintivo. Simplemente está dejando una señal de que ha estado ahí.

Orinar: Aparte de la simple necesidad de evacuar, es marcar el territorio (los cachorritos muy pequeños orinan de una sola vez pues aún no "marcan"; mientras que los adultos se contienen, para ir dejando sus señales por todo el camino). Si en vez de orinar sobre las marcas de otros perros, lo hace sobre un perro o sobre una persona, está dejando un signo de autoridad y posesión.

Ventajas de tener un Dogo de Burdeos

1) El Dogo de Burdeos es mucho más simpático de lo que parece. En la intimidad se manifiesta afectuoso y sentimental; ante las reprimendas de su dueño se muestra muy sensible y receptivo.

2) Su carácter calmado y estable no opone problemas de obediencia si el dueño sabe comportarse de forma responsable desde el principio.

3) Es un perro que comprende rápidamente los deseos del dueño y se somete a ellos aunque sólo sea para complacerle.

4) El Dogo de Burdeos es un perro totalmente equilibrado que sólo podría llegar a mostrar su agresividad en casos claramente justificados como en presencia de congéneres machos de su misma talla (no soporta que le discutan la supremacía) y en caso de violación de su territorio.

5) En general, ésta es una raza muy sociable, sobre todo si se acostumbra al perro a frecuentar otros perros desde una temprana edad.

6) Puede vivir en grupo si ha sido acostumbrado desde joven, aunque será difícil si la convivencia debe darse entre machos todos ellos de razas grandes.

7) No se inquietará tampoco con la presencia de visitantes, pues tiene un carácter extremadamente dulce y paciente, sobre todo con los niños.

8) A pesar de sus dimensiones imponentes, el Dogo de Burdeos no necesita demasiado espacio. Puede vivir perfectamente en la ciudad y un pequeño jardín satisface sus necesidades de espacio.

9) El Dogo de Burdeos puede tener reacciones extremadamente rápidas y ágiles en distancias cortas. Para asegurar su papel de guardián, no necesita ninguna educación específica.

10) Su pelaje, suave y corto, no necesita ningún cuidado particular, igual que su piel. De la misma forma, aunque tiene las orejas caídas, sus conductos auditivos no requieren ningún cuidado especial.

11) Las hembras, a diferencia de los machos, poseen un carácter más dulce y compañero. Sin embargo, son mucho más guardianas que los machos al ser más despiertas y atentas. Esto conjugado con su gran agilidad (a diferencia de otras razas gigantes) e inteligencia, pueden ser la mejor fórmula para la seguridad y compañía de su hogar.

Diario de un Perro

Semana 1: Hoy cumplí una semana de nacido ¡Que alegría haber llegado a este mundo!

Mes 1: Mi mamá me cuida muy bien. Es una mamá ejemplar.

Mes 2: Hoy me separaron de mi mamá. Ella estaba muy inquieta y con sus ojos me dijo “Adiós, espero que tu nueva "familia humana" me cuide tan bien como lo hago yo”.

Mes 4: He crecido rápido; todo me llama la atención. Hay varios niños en la casa que para mí son como "hermanitos". Somos muy inquietos, ellos me jalan la cola y yo les muerdo jugando.

Mes 5: Hoy me retaron. Mi nueva mamá se enojó porque me hice "pipi" adentro de la casa; pero nunca me enseñaron donde debo hacerlo. Además duermo en la habitación de mis hermanitos y ya no me aguantaba…

Mes 6: Soy un perro feliz. Tengo el calor de un hogar; me siento tan seguro, tan protegido. Creo que mi familia humana me quiere y me consiente mucho. Cuando están comiendo me convidan. El patio es para mí solito y estoy todo el día haciendo pozos como mis antepasados los lobos, para esconder comida. Nunca me educan porque seguramente todo lo que hago debe estar bien.

Mes 12: Hoy cumplí un año. Soy un perro adulto. Mi familia dice que crecí más de lo que ellos esperaban. ¡Seguramente deben sentirse muy orgullosos de mí!

Mes 13: Hoy estoy muy triste. "Mi hermanito" me quitó la pelota. Yo nunca agarro sus juguetes. Se la quité, pero mis mandíbulas se han hecho muy fuertes y lo lastimé sin querer. Después del susto, me encadenaron casi sin poderme mover al rayo del sol. Dicen que van a tenerme en observación. No entiendo lo que está pasando.

Mes 15: Las cosas ya no son como antes… Vivo en la terraza, me siento muy solo, mi familia ya no me quiere. A veces se olvidan que tengo hambre y sed y cuando llueve no tengo donde cobijarme.

Mes 16: ¡Hoy por fin me bajaron de la terraza! Seguramente ya me perdonaron. Me puse tan contento que saltaba mucho y mi cola no dejaba de moverse de un lado a otro. Luego salimos a dar un paseo en el auto. Abrieron la puerta, yo me bajé feliz de compartir con ellos el día de campo, pero enseguida cerraron la puerta y se fueron. Yo ladré con todas mis fuerzas "Esperen… se olvidan de mí”. Corrí detrás del auto tanto que en un momento creí desvanecerme. Me habían abandonado.

Mes 17: Llevo un mes buscando el camino de regreso a mi casa. Estoy perdido. En mi búsqueda me cruzo con gente buena que me mira con lástima y a veces me dan algo de comer. Quisiera que me adoptaran y sería sin dudas el perro más leal, pero solo dicen “pobre perrito, se debe haber perdido”…

Mes 18: Ayer pasé por una escuela y vi a muchos niños, me acerqué para jugar con ellos, pero riéndose comenzaron a tirarme piedras para ver quien tenía mejor puntería… una de esas piedras me lastimó el ojo y ya no veo con él…

Mes 19: Cuanta hipocresía humana… cuando era más lindo la gente se compadecía de mi. Ahora estoy flaco, mi aspecto a cambiado, perdí un ojo y las personas se escapan de mi…

Mes 20: Casi no puedo moverme. Hoy al tratar de cruzar la calle me atropellaron. Yo creí que estaba en un lugar seguro llamado “cuneta” pero se ve que no… nunca olvidaré la mirada de satisfacción del conductor que casi choca su auto con tal de atropellarme… Ojalá me hubiera matado, pero solo me dislocó la cadera. El dolor es muy fuerte, mis patas traseras no me responden y con dificultad pude arrastrarme hasta un poco de pasto en la vereda.

Mes 21: Llevo 10 días bajo el sol, la lluvia y el frío sin poder moverme, sin comida ni agua. El dolor es insoportable. Algunas personas pasan y ni me miran; otras dicen: "No te acerques que está enfermo". Ya casi estoy inconsciente; pero alguna fuerza extraña me hizo abrir los ojos. La dulzura de una voz me hizo reaccionar. "Pobre perrito, mirá como te han dejado", dijo una señora. Junto a ella había un señor vestido con un guardapolvo blanco. Empezó a tocarme y dijo: "Lo lamento señora, pero este perro ya no tiene remedio, es mejor que deje de sufrir". Ella soltó una lágrima y asintió con la cabeza. Como pude, le dí un lengüetazo de agradecimiento en su mano. Luego sentí el pinchazo de una inyección y me dormí para siempre pensando “para que tuve que nacer si nadie me quería”.
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